EL MISTERIOSO CASO DEL TORNILLO EN LA COCINA (BASADO EN HECHOS REALES)
“Aquellos días de septiembre de 1974 dieron paso a un fenómeno curioso que nos ha llenado de intriga el resto de nuestras vidas. Fue tan extraño lo que vivimos que, si alguien me lo contase, no sé si me lo creería”. Aquel verano del 74 fue especial. A mis 16 años vivía en un mundo un poco atípico. Me acababa de declarar adulto y, de repente, ante mí se abrió un universo diferente. Había terminado 5º de Bachiller y mi dispersión hacía que no fuese un estudiante al uso, así que mis padres decidieron que no continuara estudiando Bachillerato y que fuera a la Escuela de Aprendices de SEAT para aprender una profesión. Yo acepté sin discusión ya que visualizaba una serie de ventajas que mi optimista imaginación celebraba. Algunas de ellas: (1) no tener que examinarme en septiembre de las dos asignaturas que me habían quedado; (2) dejar el internado; (3) asistir a clase solo por las mañanas y, en tres años, poder tener un trabajo remunerado para toda la vida. En casa...